
porque había perdido la razón,
yo exprimía diccionarios
para poder hacer una canción.
No me acuerdo muy bien
cuántos besos dejamos en cada esquina,
pero imposible olvidarme de aquel cuarto
donde aquella noche subió la adrenalina.
cuántos besos dejamos en cada esquina,
pero imposible olvidarme de aquel cuarto
donde aquella noche subió la adrenalina.
se juntaron el bien y el mal,
se juntaron dos almas
en una sola se juntaron Sabina y Piazzola.
Se juntó una religión
que era puro corazón con otra que nunca existió,
se juntaron dos camas
y no alcanzaban para tanto fuego,
tanta acción,
tanto descontrol.
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