jueves












-Listo,acá me tenés...casi desnuda enfrente
tuyo,hace con mi cuerpo lo que desees-Le dijo ella en un tono suave de voz con un dejo de atrevimiento que en realidad muy en el fondo ocultaba la más extrema timidez -Sí,eso ya lo sé-respondió él como si se tratase de una obviedad.-Te tuve desde hace mucho tiempo,se que te tengo ahora y se que te tendré cuando quiera...¿pero eso te hace pensar que voy a usar tu cuerpo como una montaña rusa de emociones cuando se me plazca?¿quien soy yo?¿el dueño del deseo de ambos? Él la observaba y sabía que su mente iba a destiempo de su cuerpo,que su voz interna le dictaba una cosa pero que su voz externa verbalizaba otra.Y esto lo percibía por muchas cosas:la expresión facial de inocencia en su rostro,esa risa que se situaba entre medio del humor,la seriedad y el nerviosismo,que no indicaba ni una cosa ni la otra,la inseguridad de su postura,que tan solo ocupaba una porción minúscula de la inmensa cama y no se distendía:los hombros caídos,la espalda encorvada,el ingenuo cruce de manos y piernas,su naïf y holgada ropa interior. Una larga pausa se hizo y luego esta fue interrumpida por una intervención de ella. -Te dije eso porque la gran mayoría de las personas haría eso,aprovecharía cuanta posibilidad se le cruce para intimar y tener sexo...y más si es algo ocasional como esta situación -Me parece que no se trata de algo automatista y mecánico...pienso que no puedo tomar tu cuerpo despojado de tu persona,al márgen de que apenas te conozca...no son dos entidades sin relación entre sí,están netamente vinculadas.¿De qué me sirve tener un cuerpo ligero y carente de emociones si no esta presente en lo que estamos inmersos?De nada sirve cuando la escurridiza mente se va por la tangente y no se liga por completo al organismo.Si es así,si esa es la forma en que te entregas a mí,entonces prefiero no tenerte porque cuento con tu solidez concreta,con tu físico... pero me falta la otra mitad,tu parte más blanda e individual,tu núcleo racional.Debo ser muy ambicioso e inconformista,pero no me alcanza con eso solo,necesito tu integridad no tu parcialidad. Sus palabras la dejaron sorprendida,en ese lugar a esa hora el cuarto reposaba en la misma tranquilidad en que lo habían encontrado cuando llegaron,reinaba la calma... ella y él ahí estaban,tirados y acostados en la cama abrazados,él la sujetaba desde atrás envolviendo su cuerpo con sus brazos.No podían verse las caras pero la línea de pensamiento que zurcaba en sus cabezas era la misma,los conectaba la msima reflexión:todo sería cuestión de tiempo.

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